¿ Qué hay de malo en despreciar la vida?
ES solo un estado de ánimo?
una conviccióin
una dejavu del nacimiento que no debió ser.
Después de haber visto tantos rostros asombrados y censuránome cuando decia esto
al fin encontré uno que me dio la razón.
Carlos estuvo de acuerdo conmigo.
La vida es carga, es pesar en mayoría de sus estados.
tal y como Dios condenó a Adán.
El reto y desafío es encontrarle un sentido porque en su naturaleza no la tiene.
Y lo más difícil encontrar tu lugar en ella.
Algunos nacen n su lugar.
A otros nos cuesta más. Yo aún no llego a mi lugar.
Y por eso me he alejado de mi madre, para que deje de decirme que nunca llegaré.
ES triste decir que sin tu madre tienes más paz.
Y a pesar del concepto paupérrimo que ella tenga de vida, haré lo posible por cuidar de ella en la distancia, no porque sea mi obligación sino porque debo devolver lo que he recibido.
A veces ne siento orgullosa de mí. A veces blasfemo de mi misma. Peor no me hiero, ni me insulto.
Me acaricio suavemente en mis logros, en mis caídas, en mis falencias. Me arrullo yo misma. Me levanto. No soy draconiana ni severa. Ya suficentemente he sido juzgada y me he juzgado. Tengo el derecho de amarme y de curarme aunque todos (o ella, especificamente) me digan que soy una basura.
Con ella lejos, trabajo más tranquilo, no maldigo, no entro en crisis, no vocifero, no lloro más de frustración. Mis únicos llantos son fatuos comparados con lo de antes. Un coito fallido, el dinero que no alcanza, resolver y cuidar d emis hijos. Mis dramas no son lllantos de amargura como cuando mi madre viene. No la estoy abandonando al alejarme. Estoy cuidando de mí, porque soy el motor de mis hijos. y ellos me necesitan más que ella.
Desde este año contaré 20 años más para despedirme de este mundo. No quiero ser una anciana idiota quejosa y a la que tengan que lavar el culo todas las mañanas, ni que un día me dediquen el muelle de San Blas. Quiero irme a los de este mundo en mis 5 sentidos, luciendo mejor que muchas de 40 años que están cagadas con maridos que solo soportan e hijos que las frustran y a los que gritan todo el día.
Quizás el día de mi muerte sea el día en que al fin encuentre mi lugar en este mundo.